Sé que llevo demasiado tiempo sin escribir, sin ser yo misma, tal vez el tiempo se ha asegurado de que todo en mi cambiara, soy más mayor, adulta y tal vez más madura, veo pasar mi vida y cada vez tengo más y más recuerdos, buenos o malos, pero son mis recuerdos.
Recuerdo aquellas tardes en aquel portal que nos llevaba a un mundo de fantasía en que eramos agentes secretas, hadas y todo aquello que se pasaba por nuestras cabezas, o cuando quisimos hacer un grupo de música, aún conservo esa libreta en la que escribimos nuestras canciones, cada vez que las leo en mi boca se dibuja un sonrisa. Nuestras barbies, puff cuanto habremos jugado con ellas. Estos momentos con tus amigos de la infancia son los que jamás se olvidan, esas amigas que algún día tuve y que el tiempo hizo que cada una tomáramos nuestro camino y aunque aún nos vemos ya nada es igual, todo ha cambiado, hemos crecido y hemos cambiado, ya no somos esas niñas, ya tenemos otra vida y otros amigos, unas más y otras menos pero es así.
O todos los recuerdos felices que cada uno tiene con su familia, como las escapadas, los domingos, los cumpleaños etc. Pero cuando quieres tanto también hay momentos tristes como la muerte de tus seres queridos, cuando se van sin previo aviso o aquellos que tienen una larga agonía que sabes como acabará y te sientes tan impotente de no poder hacer nada y tienes que ver como poco a poco se apagan, o aquel pilar de tu vida que se fue cuando aun eras un coco y que no tienes la suerte de poder tener recuerdos con él por que eras tan y tan pequeña que el tiempo ha hecho que los pocos que habían se olvidaran, a veces preferimos tener recuerdos porque aunque lloremos al recordarlos también podemos sonreír al recordar todos los momentos felices juntos a ellos.
Ahora en mi vida hay personas nuevas, otras que se han ido y otras que tal vez algún día regresen y todo esto se lo debo al TIEMPO.
Porque el tiempo hace que todo se desvanezca y se transforme en recuerdos.
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