Era como si me hubieran robado una parte de mi memoria. Me la arrancaron, y en su lugar sólo dejaron un sensación de pánico. Me sentia como si me hubieran arrojado desde una plataforma elevada sin previo aviso. Caía y caer me daba mucho más miedo de golpear contra el suelo. La caída no tenía final, sólo una sensación constante de estar en manos de la gravedad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario